Gracias, Muchas gracias a los “super abuelos”

Los cambios sociales que han ido asentándose durante estas dos últimas décadas han producido cambios esenciales en los roles familiares. Para mantener el nivel de vida del llamado “estado del bienestar” es preciso atender a las ofertas del consumo, prestar una mayor atención a la vivienda y a los bienes que conseguir con el fin de satisfacer un nuevo elenco de  necesidades creadas. Por eso, la crianza de los hijos ya no queda exclusivamente en manos de los padres; otros apoyos familiares se han incorporado asumiendo mayor responsabilidad e implicación.

Los abuelos ejercen de cuidadores y educadores de los nietos en aquellos casos en los que éstos comparten mucho más tiempo con los niños que los propios padres.

               No es el propósito de este artículo analizar las ganancias o mejoras  generadas a partir de dichos cambios (vivienda mayor frente a menor convivencia familiar, por ejemplo), sino intentar analizar las implicaciones de estos cambios en los roles familiares, concretamente en el de los abuelos.

             Los padres con frecuencia muestran preocupación, a veces descontento, con las actitudes de los abuelos, llegando incluso a solicitar orientación para éstos esgrimiendo razones del tipo “sí, si yo intento educar y pero luego vienen los abuelos y…”

          En presencia de ambas figuras (abuelos y padres), se pueden crear discrepancias de criterio educativo explícitas, con la correspondiente descalificación de la autoridad de unos u otros en presencia de los niños. Los niños, en algunas ocasiones son testigos de reproches y de reprobación recíprocos, que pueden ocasionar en él inseguridad e incertidumbre o, cuando menos, tristeza.

            Este artículo, pretende compartir ideas para la reflexión con los lectores y lectoras de este blog, esperando aportaciones constructivas y experiencias que nos ayuden a sobrellevar algunas situaciones o, si es preciso, a recapacitar y reorganizar la situación.

             Ha quedado atrás la imagen de los abuelos como viejecitos pacientes, tranquilos… que contaban historias de miedo a sus nietos, estampas más propias de una ideación o de algunos cuentos, que de la propia realidad. ¿Alguien ha disfrutado de estos abuelos?, si la respuesta es sí ENHORABUENA. Ahora la imagen es de abuelos jóvenes, algunos no tan jóvenes, arrastrando la mochila de los nietos crecidos  que caminan hacia el colegio tres metros por delante hablando con un amigo, o abuelos empujando un cochecito por el parque o camino a casa, o bien, abuelos en el autobús de pie intentando mantener el equilibrio junto al nieto cómodamente sentado.

  ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LOS ABUELOS:

  •  Los abuelos tienen la virtud de no “intentar meterse en batallas de poder” que a los niños pequeños les gustan tanto, o cederán los niños o cederán ellos.
  • Los abuelos les harán olvidar ideas obcecadas con  mayor facilidad.
  • Les permitirán tocar cosas o jugar con cosas que en casa están prohibidas (porque no las consideran importantes, porque prefieren que sus nietos se diviertan aún a riesgo de perder un objeto… o simplemente porque han aprendido a relativizar).
  • A los abuelos les gusta jugar con los nietos y no están tan pendientes de los horarios, el juego no tiene el tiempo contado.
  • Les cuentan a los nietos historias familiares pasadas que les ayudan a adquirir el conocimiento de aspectos que se transmiten oralmente y que constituyen la historia, personalidad y mitos de cada familia. Se remontan a tiempos anteriores y conocen datos que los padres han olvidado o nunca han conocido.
  • Les darán otra perspectiva de la vida.
  • Les hablan en tono más bajo, ejercen su autoridad de otra manera, intentando convencer a los niños…y al final lo consiguen.
  • Tienen otra idea del tiempo, lo valoran de otra forma…y, sobre todo, NO VIVEN CON TANTA PRISA COMO LOS PADRES.
  •  Les dan protección
  • El amor de los abuelos es incondicional.
  • Lo que dicen los abuelos para los niños es muy importante, les transmiten valores afianzados y tradiciones que los padres no les damos importancia porque ahora estamos ocupados en cosas más cotidianas.
  • Con los abuelos se establecen relaciones de complicidad, de compañeros. Los mayores amigos, incondicionales, protectores y buenos. La jerarquía no está tan clara con los abuelos, la relación es más distendida.
  • Los abuelos aconsejan pero no ordenan, no se empeñan en mantener posturas firmes con los nietos, así los nietos tampoco se ponen tan tozudos con ellos porque saben que pueden ceder.

 En cuanto a los niños:

             Los niños distinguen perfectamente desde muy pequeños hasta dónde pueden llegar para satisfacer sus caprichos con cada persona. El umbral de paciencia que tiene cada uno, cuántos gritos se necesitan para “ponerse en marcha”. Los abuelos tienen esa capacidad de “dar la vuelta” a las cosas, de transformar una negativa en una situación de broma y suelen conseguir las cosas sin peleas ni conflictos, como por ejemplo para que se coma un plato de verdura o que se tome una manzanilla cuando nosotros ni siquiera hemos conseguido que la pruebe…no entienden de comida rápida.

             Los niños ayudan a los abuelos a mantener su animosidad y júbilo, siempre y cuando no supongan una excesiva carga y su edad y estado de salud se lo permita. Se alegran tanto cuando llegan como cuando se van.

             También y, por qué no, les ayudan a olvidar sus achaques y dolencias y les dan ánimo porque les mantiene útiles y dan sentido a sus vidas.

ASÍ PUES:

             Hay que evitar la desautorización de la autoridad y el prestigio de los abuelos en su presencia o sin ella.

            No hay que meterse en discusiones inútiles…al final los abuelos harán lo que ellos quieran.

            Es necesario explicarles las normas que nos gustaría que aplicasen claramente pero procurando que no sea una letanía de instrucciones. Hay que elegir lo importante y hacer “la vista gorda” con los aspectos que no tienen tanta importancia.

            Nunca debemos olvidar que no debemos trasferir a los abuelos la responsabilidad de la educación de los hijos, ya que esa, sin duda, corresponde a los padres. La modulación del temperamento y la facilitación de estrategias educativas es una labor para los padres.

            No perder de vista que los abuelos son cuidadores, los mejores, proporcionan un amor incondicional y afecto sin límites.

            Tener en cuenta que nunca antepondrán una necesidad (como un viaje) a los requerimientos de cuidado de los nietos. Somos nosotros los que debemos evitar la sobrecarga a la que, con frecuencia, se ven sometidos. Ellos ya han cumplido su cometido y ahora también nos necesitan.

 SEAMOS COMPRENSIVOS CON LOS ABUELOS…AGRADEZCAMOS EL ESFUERZO EXTRA QUE REALIZAN AL ASUMIR RESPONSABILIDADES QUE NO LES CORRESPONDEN Y, SOBRE TODO, DEBEMOS RECORDAR QUE LA FIGURA DE REFERENCIA EDUCATIVA SIEMPRE SERÁN LOS PADRES.

1 comment to Gracias, Muchas gracias a los “super abuelos”

  • Ana

    Hola! Me llamo Ana y estoy preparando un reportaje para “A Fondo” una sección del Informativo de Antena 3 Tv, sobre los abuelos, abuelísimos. Esos, que como mis padres, cuidan con tanto amor a sus nietos y además nos echan una mano a los hijos.
    Por este motivo me gustaría poder pasar un día con algunos de esos abuelos y verles llevar a los nietos al cole, al parque, con la merienda, los deberes… (grabarles en su diario con todo el cariño y respeto).
    Si alguien quiere ponerse en contacot conmigo, por favor que me llame al 661 309 349. Gracias!

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